Ollanta Humala: ¿mejor solo que mal acompañado?

Solo cerca de cien días han pasado desde que Ollanta Humala asumió la Presidencia del Perú, sin embargo muchos inconvenientes han mermado su imagen como líder político. Muestra de ello ha sido el caso de su aún segundo vicepresidente Omar Chehade y los errores de “otros” que ponen en tela de juicio su liderazgo.

¿Mejor solo que mal acompañado?

Sin el respaldo de un partido político fuerte, poco han hecho sus partidarios para no mermar la figura de su líder. A los delitos cometidos por congresistas como Amado Romero y Celia Anicama se debe sumar la reciente denuncia de aportantes fantasmas que habrían financiado la campaña electoral de Gana Perú.

Como si no fuera suficiente, los “invitados” del gobierno tampoco han contribuido con este propósito. Si bien todo hace indicar que Omar Chehade trató de favorecer a un grupo económico, Ollanta Humala no ha sido lo suficientemente incisivo en pedir su renuncia; salvo la invitación a irse que le hizo en una entrevista televisiva.

Omar Chehade

A ello se suman las lamentables declaraciones del Ministro de Trabajo, Rudecindo Vega, quien en una entrevista mencionó que apoyaría una amnistía general que incluya a violadores de derechos humanos.

No es lo mismo con guitarra que con cajón

El resurgimiento de conflictos sociales significó otra prueba a su liderazgo. A la poca previsión de los ministros que fueron a la zona de conflicto, se sumó la contradictoria posición de Humala en relación a los proyectos mineros. Como se han encargado de recordarle, sobre todo los electores más allegados a sus planteamientos de primera vuelta, Ollanta ha modificado su discurso en estos meses de gestión.

Si bien la semana que pasó, en una conferencia de prensa, se mostró a favor de los proyectos mineros, meses antes –el aún candidato– se había pronunciado, en un mitin en Cajamarca, contra esta actividad. Como era de esperarse, esta contradicción rompió el vínculo con muchos de sus partidarios más apegados –el 30% que representó su voto “duro”–.

¿El peor enemigo de un Humala es otro Humala?

Sin dudas, su entorno familiar también le resta credibilidad política. En ese sentido, poco ayudan a mejorar su imagen las declaraciones –y acciones– de sus hermanos Antauro, Ulises y Alexis y, cuando se da la oportunidad, las de su padre, Issac Humala. Para colmo, en una denuncia publicada hoy, se involucra a una de sus primas, Liliana Humala, de tráfico de influencia.

Familia Humala

Factor N

Nadine Heredia

Esta semana una nueva prueba puso en duda su liderazgo. Las aparentes injerencias gubernamentales de la Primera Dama, Nadine Heredia, plantean algunas preguntas: ¿Quién realmente gobierna el país? ¿Ayuda la presencia de Nadine? ¿Le resta presencia en el escenario político? Tema que pasa por muchas aristas, como la de considerar, por qué no, qué importante es que una dama tenga presencia en el poder, en una sociedad machista. Ayuda también, en el mejor de los casos, a la revalorización de la familia.

En suma, todos estos factores se han visto reflejados en los sondeos de aprobación presidencial. Según la encuesta nacional que publicó Datum cerca del 56% de los consultados apoyan su gestión, aunque esta cifra descendió 10 puntos en comparación con octubre. Con solo 100 días de mandato, son varios los casos que refuerzan la idea de falta de liderazgo presidencial; por lo que muchos actores políticos esperan que comience a definir su línea de gobierno de cara al futuro de su mandato.

Post redactado, también, para Combase 09. Acá en La Mula.

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