CAS, CAS, CAS

El pasado jueves 15 de marzo, el Congreso aprobó la eliminación progresiva del Decreto Legislativo 1057, Régimen Especial de Contratación Administrativa de Servicios (CAS). Proyecto que involucra a más de 180 mil trabajadores de dicho régimen del sector público y que, según Justiniano Apaza, parlamentario que sustento el dictamen en minoría, con ello se les dará estabilidad económica y respecto de sus derechos laborales.

El régimen CAS fue instaurado en el año 2008

La Ley reafirma algunos derechos laborales como percibir una remuneración no menor a la mínima legalmente establecida, jornada máxima de 8 horas diarias, descanso semanal obligatorio de 24 horas consecutivas, aguinaldo por Fiestas Patrias y Navidad, vacaciones remuneradas de 30 días y licencias con goce de haber por maternidad, paternidad y otras licencias según cuenta la epígrafe encontrada en la página web del Congreso de la República. Además, el dictamen incluye Ley de Seguridad y Salud en el Trabajo, libertad sindical y afiliación libre a cualquier régimen de pensiones. Sin embargo, en el último párrafo del artículo 2°, se agrega:

“Los derechos reconocidos en el presente artículo se financian con cargo al presupuesto institucional de cada entidad o pliego institucional, sin demandar recursos adicionales al Tesoro Público”. Ojo.

Cuestionamientos

La segunda opción presentada para eliminar el CAS fue el dictamen en mayoría presentado por el congresista Yhony Lescano. Según proponía, los trabajadores con CAS con tres años de antigüedad pasaban automáticamente a la planilla estatal; los que tenían menor tiempo sí pasarían por un concurso.

Para Lescano, “la mayoría oficialista recogió casi a la letra el proyecto de ley que envió el Ejecutivo en diciembre del año pasado y que en realidad no elimina el CAS, sino que lo amplía, y solo ha incorporado algunos derechos más que están condicionados a la disponibilidad presupuestal”.

Desconcierto entre los trabajadores. Como siempre los más perjudicados.

En esa misma línea, para el congresista fujimorista Julio Gagó este proyecto significa una falsa eliminación del CAS. Pues, según declaró, deja a miles de empleados en riesgo de perder su trabajo en los próximos meses, ya que las instituciones públicas podrían no renovarles sus contratos. Asimismo indicó que el nuevo Régimen de Servicio Civil es un sistema fantasma que no tiene plazo fijo para su creación, “puede ocurrir en un año, cinco o, tal vez, nunca”.

La norma, que de ser aprobada por el Ejecutivo, entrará en vigencia de manera gradual en el 2013, indica que para que los trabajadores ingresen al nuevo Régimen del Servicio Civil deberán someterse obligatoriamente a concurso público. Es decir, evaluación de hoja de vida, prueba escrita y entrevista personal. Hecho que, según algunos abogados laboristas, no significa necesariamante que todos aprueben dicho concurso público, pues este proceso los hace competir con nuevos trabajadores, sin ninguna ventaja, pese a tratarse de empleados antiguos.

Queda en manos del presidente Ollanta Humala aprobar u observar este proyecto, dentro de un servicio que exigen soluciones rápidas en beneficio de miles de trabajadores públicos.

(Discurso de Ollanta Humala tras convertirse en presidente, julio de 2011: “Vamos a trabajar para formalizar al personal de CAS, para que tengan estabilidad”. El pez por la boca podría morir, una vez más.)

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